
Los abusadores sexuales son generalmente gente que conocemos. Si los abusadores sexuales siempre fueran extraños aterradores que cazan niños en parques y lugares de juegos, podríamos identificarlos como personas peligrosas. Pero muchas estadísticas muestran que del 85 al 90% de los casos de abuso sexual, los niños conocían y confiaban en la persona que los abuso.
Cualquier persona puede ser un violador de menores. Pueden ser los papás, los padrastros, los abuelos, tíos o tías y otros miembros de la familia. Pueden ser maestros, entrenadores, niñeras o niñeros, vecinos o sacerdotes. Los abusadores sexuales tienen en común una característica: han tenido fantasías sobre tener relaciones sexuales con niños y han actuado para cumplir esta fantasía abusando a un niño.
Es duro aceptar el hecho de que alguien a quien conocemos e incluso alguien a quien admiramos pueda ser un violador de menores. Pero no debemos tratar de convencernos de que esto nunca pasa en las Iglesias, en las escuelas o en nuestras comunidades. Al contrario, debemos saber como proteger a los niños que tenemos a nuestro cuidado.
¿Quién abusa a los niños sexualmente?
El abuso sexual infantil incluye comportamientos en los que se toca al niño pero también en los que no se le toca.
Comportamientos en que se toca al niño:
- Tocar los genitales de un niño (pene, testículos, vulva, senos, o ano) para obtener placer sexual o por otra razón innecesaria.
- Obligar a un niño a que toque los genitales de alguien más o a que se involucre en juegos sexuales (“bajarse los pantalones”)
- Forzar a un niño a prostituirse
- Insertar objetos en partes del cuerpo (como dedos, lengua o pene) dentro de la vulva o vagina, en la boca o en el recto de un niño para obtener placer sexual o por otra razón innecesaria.
- Comportamientos que no incluyen tocar al niño:
- Mostrar pornografía a un niño
- Enseñarle los genitales a un niño
- Tomarle fotos a un niño en posiciones sexuales
- Hacer que un niño vea o escuche a otros mientras tienen relaciones sexuales
- Observar a un niño mientras se desviste o está en el baño, frecuentemente sin que el niño se de cuenta (esto se conoce como voyerismo)
Si tiene cualquier pregunta sobre estos o otros signos y síntomas, por favor llame a LA LINEA DE ABUSO INFANTIL DE ARKANSAS al 1-800-482-5964. También puede contactarnos a nosotros por correo electrónico o teléfono al 1-501-374-SAFE.
Mi Hijo Ha Sido Abusado Sexualmente.

¿Cómo Va A Sobrevivir Esto?